Rigoletto Ópera en tres actos de Giuseppe Verdi

Otro de los grandes títulos en el catálogo operístico del autor italiano, en producción de la Ópera de Zürich y dirección de Fabio Luisi. 

 Ópera en tres actos compuesta por Giuseppe Verdi (1813–1901), es la segunda en su catálogo, tras Ernani, que basa su libreto en un texto de Victor Hugo, concretamente en Le Roi s’amuse [El Rey se divierte]. La adaptación corrió a cargo de Francesco Maria Piave, estrenándose el 11 de marzo de 1851 en el legendario Teatro La Fenice de Venezia. En 1850 Verdi firmó un contrato con el teatro para llevar a escena una nueva ópera en 1851 para el templo operístico, en un momento en que era ya un compositor asentado y con una notable libertad a la hora de elegir las obras que quería acometer. Solicitó a Piave – al que le unía una trayectoria importante: Ernani, I due Foscari, Macbeth, Il corsaro y Stiffelio– que se detuviese en Kean, una obra de Alexandre Dumas, aunque sentía que necesitaba un tema más enérgico sobre el que componer. Al poco tiempo dio con Le Roi s’amuse, un drama francés de Víctor Hugo, del que consideraba: «contiene posiciones extremadamente poderosas... El tema es grande, inmenso, y tiene un personaje que es una de las más importantes creaciones del teatro de todos los países y todas las épocas.» «El Rey se divierte es el mejor tema y quizá el mejor drama de este tiempo, Tribolet es un personaje digno de Shakespeare.» Se trataba de un tema muy controvertido, pues ya el propio Hugo había tenido problemas con la censura en Francia. Pero Verdi estaba convencido, como así hizo constar a su libretista en una misiva: «usa cuatro piernas, corre por toda la ciudad y encuéntrame una persona influyente que pueda obtener permiso para hacer Le Roi s'amuse.»  

 Fue en el verano de 1850 cuando empezaron a difundirse rumores de que la censura austriaca iba a prohibir la producción por el libreto. En agosto, Verdi y Piave se retiraron a Busseto, para continuar la composición y preparar un esquema defensivo, escribiendo al teatro para intentar convencer de que las dudas del censor sobre la moralidad de la obra eran injustificadas, pero puesto que quedaba poco tiempo, poco podía hacerse. Tres meses antes del estreno llegó de nuevo la censura que vetó el libreto. Para no desperdiciar el trabajo, titulado entonces La maledizione, Piave intentó revisar el libreto y fue incluso capaz de sacar de él otra ópera, Il Duca di Vendome, en la que el soberano era sustituido por un duque y tanto él como el jorobado y la maldición desaparecían. Verdi se mostró absolutamente en contra de ello, prefiriendo negociar directamente con los censores para argumentar cada punto de la obra. Finalmente el asunto se resolvió gracias a la diplomacia de los administradores del teatro. Se trasladaron a Busseto y allí instaron a Verdi y Piave a que cambiasen al menos estos puntos: trasladar la acción de la Corte de Francia a un ducado de Francia o Italia; y cambiar los nombres de los protagonistas inventados por Víctor Hugo. Verdi aceptó y firmó el contrato. 

 Verdi supo crear un personaje casi de leyenda. Rigoletto es un deforme realmente atormentado, que a pesar de todo destila amor. En esta ópera se pueden encontrar los tres temas recurrentes en el mundo dramático verdiano: el poder, el destino y el amor. Verdi plantea una acción que fluye poderosamente gracias a unas arias y unos números de conjunto [dúos] que perfilan a la perfección la psicología de los personajes y su interrelación, repleta de contrastes. La escritura orquestal no es solo un sustento para la voz, sino que alcanza la importancia del canto en el aspecto dramático, enriqueciendo el discurso y el devenir de la escena. Ópera muy italiana, pero que supone a la vez un gran avance en el desarrollo del drama musical verdiano, que culminará años después en Aida y Otello.

Sinopsis: 

La inmortal ópera del gran Verdi en una nueva producción de la Ópera de Zürich, con un elenco vocal joven encabezado por Saimir Pirgu, George Petean, Aleksandra Kurzak, Andreas Mastroni, Philharmonia Zürich y Fabio Luisi.